jueves, 20 de enero de 2011

Ruinas romanas, MUVIM y aventuras antes de cenar por Rebeca Miller (18 ENE 2011)

            Al despertar Emily y yo nos preparamos para otro día de muchas aventuras. Quedamos con la profesora en la parada de Xativa entonces caminamos rápido al metro y vimos a Kameron y a Brad allí. Pronto llegaron Carly y Sarah y juntos tratamos de averiguar cuál metro teníamos que tomar; unos decían que podíamos tomar cualquiera de los dos pero todos nos dimos cuenta de que los metros se separan en una parada anterior y claro que el metro que teníamos que tomar era el que tenía una espera de más de 15 minutos… jajaja. Ya en el metro vimos a Kim y a Alex en la parada de Aragón y nos emocionamos mucho porque normalmente toman taxi y no las vemos. También estábamos felices de ver a Alex porque ella había estado muy enferma el día anterior y tuvo que quedarse en casa. Finalmente llegamos a la parada de Xativa y vimos a la profesora esperándonos. Caminando hacia el primer museo, vimos muchas catedrales y edificios hermosos antiguos.
          Estos edificios hacían un contraste muy interesante con edificios modernos como el museo al que fuimos a ver las ruinas romanas: el Museo Arqueológico de la Almoina. En el museo una guía turística nos contó la historia a través de la arquitectura de los edificios y las murallas que rodeaban Valencia que en esos tiempos era llamada Valentia. A causa de la religión y de la reconstrucción tras guerras y batallas, Valencia fue evolucionando hacia la ciudad que conocemos hoy. El tour fue muy informativo e interesante sobre todo porque las ruinas reales estaban allí. Cuando era la hora de irnos, acabamos un poco tarde entonces tuvimos que tomar el bus de regreso para ir a nuestra clase. 
                         La clase hoy trató de la fiesta más famosa de Valencia: Las Fallas. La profesora nos explicó cómo empezó la tradición de la fiesta y qué se celebra durante la Semana Fallera. Lo curioso es como la gente tomó una tradición de quemar sus muebles y la transformó en una fiesta impresionante con estatuas hermosas de cartón.
                 Al acabar la clase, tomamos de nuevo el metro a Xativa. De ahí, fuimos a otro museo, el MUVIM, de fotografía moderna y que muestra la evolución del pensamiento del ser humano; como el pensamiento del ser humano puede tener impactos muy positivos en el mundo e igualmente como puede ser muy destructivo.  Pienso que este museo fue uno de los museos más interesantes que hemos visto porque provoca que analicemos la psicología del ser humano y como mentalmente hemos ido cambiando.
      Por la noche se supone que íbamos a cenar a un restaurante francés, La Galette. Antes de regresar a Xativa, yo le prometí a mi mami que iba hacer una videoconferencia por Skype con sus estudiantes de español durante unas de sus clases porque sus estudiantes están muy interesados en estudiar en el extranjero. Emily y yo hablamos con sus estudiantes en español y contestamos muchas de sus preguntas. Fue algo muy bonito y hasta saludamos al director del colegio. Después de haber tenido unos problemas trabajando con Skype, llamamos a la profesora Alpañés para avisarla de que a lo mejor íbamos a llegar tarde. Muy emocionadas por probar comida diferente, salimos sin saber que esa noche íbamos a tener una aventura loca. Tomamos el metro a Xativa, y de ahí tomamos un taxi pero Emily le dijo la calle equivocada al taxista por accidente. Caminamos por las calles un rato preguntando en varios lugares donde está La Galette. Nadie sabía entonces llamamos a la profesora y nos dimos cuenta de que no estábamos en la calle correcta entonces teníamos que tomar otro taxi pero ya no teníamos dinero y como loquitas buscamos un cajero automático de Bancaja. Pero claro, el único cajero estaba a millas de donde estábamos o así se sintió porque caminamos como por media hora. Logramos encontrar la Bancaja y volvimos a tomar otro taxi claro que este taxista nada más llevaba un mes de experiencia y no conocía ninguna de la información que le dijimos pero sí logró llevarnos al barrio en el que esta restaurante. Preguntamos desde allí a varias otras personas por el restaurante y cómo íbamos ya muy tarde decidimos correr. Emily debía estar muy impaciente por llegar al restaurante porque empezó a correr lo más rápido que podía y me dejó mucho más atrás. Empecé a gritar, “¡Emily espera! No me dejes” y en esos momentos ella me vio muriendo y paró… jajaja. Al entrar al restaurante, todos nos vieron sudadas y rojas. Jamás hemos estado tan perdidas pero estamos seguras de que ahora conocemos la ciudad mejor que la profesora Alpañés.

3 comentarios:

  1. Pensé que las ruinas fueron muy interesantes. Realmente ayudan a visualizar la vida desde hace miles de años. Yo también pensé que MUVIM fue uno de los museos más interesantes. Fue diferente de cualquier otro museo a que he estado.

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  2. JAJAJA! la experiencia en la gallete fue muy divertida. Espero que todo el mudo esté de acuerdo. Me sopresa que trabajaron alli solo dos personas en una cocina muy pequeña. Me gustó mucho la comida y pasamos un tiempo muy bien allí :-)

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  3. ¡¡¡¡Me molan nuestros aventuras en Valencia!!!! Creo que nunca debemos viajar solas otra vez, de veras? Tenemos demasiado problemas cuando tratamos leer un mapa. Estoy un poco enojada porque el taxi no pudo encontrar La Galette! Estoy de acuerdo, conocemos la ciudad mejor de la profesora. Si regresamos otra vez, podríamos ser guías turistas. A mí me gusta mucha tus fotos en el blog. No recuerdo el fuego...jajaja.

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